
La Patata Agria ofrece una alta productividad y tubérculos grandes con carne amarilla. Además, destaca por su gran resistencia a enfermedades y su buena adaptabilidad.
La patata de siembra Agria es una variedad muy implantada en agricultura profesional por su alto rendimiento y buena conservación. Es una de las opciones más fiables del mercado gracias a su ciclo de semitemprano a semitardío, junto a su dormancia larga, lo que la convierte en la mejor opción para agricultores que buscan regularidad constante en explotaciones ubicadas en zonas de climas templados, para lograr optimizar la producción y calidad campaña tras campaña.
La patata para siembra de la variedad Agria presenta un desarrollo equilibrado que permite obtener tubérculos grandes y uniformes, con una producción elevada y estable. Su ciclo facilita una correcta maduración del cultivo y una buena planificación de la cosecha, especialmente en sistemas orientados a mercado y procesado.
Produce patatas de forma oval alargada, piel amarilla y carne amarilla, muy valoradas para patatas fritas por su firmeza tras la cocción. Su uniformidad la hace adecuada tanto para mercado en fresco como para industria.
Destaca por su buena resistencia a Phytophthora en hoja y tubérculo y por su resistencia al nematodo del quiste (patotipo Ro1). Presenta resistencia moderada al virus del enrollamiento de la hoja y buena resistencia al virus X. Es sensible a la sarna común, aspecto a tener en cuenta en el manejo del suelo.
Se adapta bien a distintos tipos de suelo con un manejo adecuado de la fertilización y un análisis previo. Su resistencia a la deshidratación y su dormancia prolongada permiten un almacenamiento en largos periodos de tiempo, sin pérdida de calidad, facilitando la gestión comercial.
La patata Agria es una variedad segura para agricultores profesionales que buscan productividad, estabilidad en campo y buena conservación, especialmente en explotaciones de climas templados orientadas a fritura y mercado.