
La Patata de Siembra Baraka Santa Isabel es una variedad tardía, ideal para áreas de cultivos gracias a su resistencia y buen almacenamiento. Con un rendimiento elevado por metro cuadrado, ofrece cosechas abundantes con tubérculos de gran tamaño en 130 días aproximadamente. Se adapta bien a suelo suelto y bien drenado, con un pH ligeramente ácido. Su resistencia hace que sea una patata de siembra fácil de cultivar, y su capacidad de conservación asegura su rentabilidad a largo plazo del cultivo.
La patata de siembra Baraka Santa Isabel es una variedad tardía que destacada por su muy alta productividad y calibre elevado. Con un ciclo de cultivo largo, en torno a 130 días, está especialmente indicada para explotaciones que buscan volumen de producción y calidad constante en cultivos a gran escala.
Baraka presenta una maduración tardía, lo que permite un desarrollo progresivo del cultivo y la obtención de tubérculos muy grandes y bien formados. Su ciclo largo favorece una producción elevada y estable, incluso en condiciones climáticas variables, siempre que el manejo del cultivo sea adecuado.
Produce tubérculos de gran tamaño, forma ovalada y piel amarilla, con un contenido elevado de materia seca (22,5%) y almidón (16,6%). Estas características la hacen especialmente adecuada para industria alimentaria, siendo una variedad muy valorada para purés, patatas fritas y otros usos de transformación.
Desde el punto de vista sanitario, la Baraka presenta buena resistencia a Alternaria y Roña, así como alta tolerancia al virus Yntn en el tubérculo. Su resistencia frente a mildiu y sarna es media, y frente a nematodos media-baja. Es una variedad susceptible a golpes, por lo que requiere un manejo cuidadoso durante la recolección, manipulación y transporte para evitar daños mecánicos.
La preplantación es especialmente importante en esta variedad, ya que ayuda a acelerar la brotación y mejora la adaptación a las condiciones locales. Un abono para cultivos ajustado, basado en análisis de suelo y utilizando fertilización específica para patata (por ejemplo, el abono 5-7-15), es clave para maximizar el rendimiento y el calibre final del tubérculo.
Esta variedad de patata de siembra proporciona una planta fuerte y presenta buena aptitud para almacenamiento prolongado. Además, muestra tolerancia a la deshidratación, lo que permite conservar la calidad del tubérculo durante largos periodos sin pérdidas significativas.
La patata Baraka Santa Isabel es una opción adecuada para agricultores profesionales que buscan producciones altas, tubérculos de gran calibre y un comportamiento estable en ciclos largos, especialmente en explotaciones orientadas a industria y grandes volúmenes de cosecha.